((Eso voy a hacer. Isil no puede postear hasta el Lunes así que mejor te quedás abajo))
Antes de que el, en apariencia, drow, diera más de un paso a través de la escalera, un orco sale de una puerta lateral y lo toma del cuello de la camisa. Con un gruñido lo levanta y dando dos largos y bruscos pasos lo vuelve a sentar en la barra. Otro gruñido y el orco se coloca en la puerta de la escalera, impidiendo que cualquier criatura pueda subir.
-Lo siento, sólo los clientes viejos pueden acceder a esas escaleras -explica el tabernero- tendrá que estar aquí un buen tiempo si quiere acceder a un cuarto de la Posada del Capuchón Azul
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