|
Senior Member
Registrado: enero-2008
Edad: 23
Posts: 153
|
CAPITULO VI................................................ .....................EXTRAÑO ENCUENTRO
Rubi se encontraba aun sollozando en ese cuarto, cuando se apareció blanquito con las almas.
-Ya no llores- dijo Blanquito.
Ella volteó rápidamente, y al ver a sus padres quedó inmóvil. Su padre se acercó, la tomo entre brazos y dijo suave:
-No puedo creer lo bella que te has puesto-.
Aun no sabia que decir, solo levanto su mano y se quitó las lagrimas del rostro.
-Creo que será mejor que no este aquí- dijo blanquito.
Se acercó a la puerta y se marchó.
-Hija, quisiera preguntarte algo ¿Quién es ese tierno muchacho?- dijo su madre.
-¿Quién? ¿El pálido?-respondió.
-Si-.
-Es solo un amigo-.
-Pero su ropa es algo extraña ¿No te parece?-.
-Pues, resulta que es un aprendiz de samurai-.
Sus padres se levantaron algo exaltados. No sabían que decir.
-Querida, sabes bien que no puedes andar con ellos, además, como confías en que no va a matarte algún día…-dijo su madre.
-Alto. Por empezar, el me ayuda, si no fuera por el estaría en una celda o muerta. Y otra cosa, el no se animaría a matarme, es algo cobarde.
-Creo que hay algo que contarte. Se lo que has visto ayer, y a quien viste diciendo donde estábamos, había sido un gran amigo en mi infancia, luego me odio al saber que tu madre me amaba-.
-¡Catorce años sin vernos, y ya me están fastidiando!-.
-Es cierto, no tenemos mucho tiempo para hablar-dijo su madre.
Así pasó la tarde. Estuvieron platicando por horas, pero se acercaba la noche y ellos debían regresar.
-No quiero interrumpir esto, pero debemos marcharnos-dijo Shiro.
-¿Eh, ya?-dijo el padre de Rubí.
-Si. Vamos, no hay tiempo que perder-.
-¿Volveremos a vernos?-pregunto Rubí.
-Por suerte un día morirás-le respondió Shiro.
-Y cuando pase, voy a tortúrate en el infierno. Iré con ustedes-.
-No creo que debas querida. Permanezcan aquí con tu amigo, o sigan su camino-dijo su madre.
-Es cierto rubí, ya hemos perdido un día- dijo blanquito.
-Esta bien. Adiós-.
-¡Ya vámonos!-dijo Shiro.
En fin, los padres de Rubi y Shiro se marcharon. Blanquito y ella quedaron solos en la habitación.
-Bien. ¿De que has hablado con ellos?-dijo el.
-Pues de un poco de todo. De ti, de mi, de ellos, de Shiro. Sabes, quería agradecerte por traerlos, y no se me ocurrió más que esto-.
Rubi se acercó a Blanquito, lo tomó suavemente de la espalda, acercó su cara a la suya y le dio un beso en la mejilla. Como era de esperarse, Blanquito se ruborizó y no supo que decir, solo la miro a los ojos y ella comenzó a sonreír. Por fin se decidió en decir algo:
-Con eso bastara, te lo aseguro-.
Mientras tanto. La medianoche ya había pasado, pero Shiro aun no llegaba con las almas. El Fénix comenzaba a desesperarse y enfurecer, estaba decidido en ir a buscarle. Fue cuando entonces, llego corriendo con ellos detrás.
-Te dije que a media noche- dijo el Fénix.
-Lo lamento, es lo más temprano que pude llegar-.
-Mm… tendré que decidir que hacer contigo-.
-Pues mas vale tarde que nunca ¿no?
-Es cierto. Además, si no fuera por ti mi cementerio no estaría en pie ahora. Eres un joven con suerte sabes, te dejare en libertad-.
-De acuerdo-.
Shiro estaba a punto de irse cuando lo fantasmas le interrumpieron.
-Gracias por llevarnos con nuestra pequeña- dijo el padre de Rubi.
-Algún día te devolveremos el favor- dijo ella.
-No hay porque-.
Las almas se desvanecieron en la tierra, y Shiro se marchó con Rubi y Blanquito.
Al llegar a la habitación, solo se encontraba Blanquito.
-Ah eres tu- dijo Blanquito al verlo.
-Si ¿Dónde esta ella?-.
-¿Rubi? Dijo que quería tomar un baño-.
-¿Crees que termine pronto?-.
-No lo se. Quiero dormir- dijo algo malhumorado.
-Esta bien. Los veré mañana-.
Sin decir ni una palabra más, se marchó.
Un rato más tarde. Rubi volvió. Blanquito no estaba dormido aun.
-Te buscaba Shiro ¿Por qué crees que seria?-.
-No lo se. Pudo haber sido cualquier cosa-.
-Puedo preguntarte algo-.
-Si quieres otro beso, la respuesta es no-.
-No, no es eso ¿Desde cuando conoces a Shiro?-.
-Desde que tengo memoria. El ha sido como un hermano para mí-.
-Me imagino cuanto lo habrás echo sufrir-.
-Si. Mucho. Recuerdo cuando tenia 6 años, el estaba encargado de cuidarme. Era ya de noche, y no lograba hacerme dormir, entonces, decidió dormir a mi lado esa noche, solo en segundos el quedó dormido, y yo me escapé. Cuando nuestro maestro despertó, yo estaba durmiendo junto a el, con una manada de lobos-.
-Déjame adivinar, por tu culpa el recibió un castigo-.
-Si. Pero me disculpe con el-.
-Ah, hay algo mas ¿Crees que podrías enseñarme algunos movimientos de Ninja?-.
-Claro pero será mañana. Ahora solo quiero dormir. Buenas noches-.
-¿No me das un beso de buenas noches?-.
-No, duérmete-.
__________________
FrozzenWolf(ejecutado) por casteGZ(SS activo)
|