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CAPITULO VII…………………………………………………………UN TRAGICO OCASO
Era ya de temprano. Rubi y Blanquito se encontraban entrenando, detrás de la casa de los tíos de Rubi.
-Vamos, esto se pone aburrido ¿No piensas ganarme?- dijo ella.
-Debo admitir que no es fácil. Pero lo que dije anoche era que me enseñes algunas de tus técnicas. Saltos, movimientos, esas cosas.
-Primero una lucha más. Esta vez te ganare con mis manos atadas a la espalda-.
-No exageres-.
-Hablo enserio-.
Rubi desato su cinturón, y pidió a Blanquito que le atase las manos. En fin, Rubi se encontraba con sus manos atadas, y Blanquito muy confiado, estaba seguro que ganaría.
Se pusieron de frente, estuvieron quietos algún segundo. Blanquito comenzó a correr hacia ella y lanzo un puñetazo, Rubi se movió al costado, saltó, y lo golpeó en la espalda. El cayó al suelo, y ella comenzó a burlarse.
-Lo ves, gane- dijo ella riendo.
-Si ya, solo fue suerte-.
-¿Revancha?-.
-Bien-.
Otra vez de frente. Blanquito corrió nuevamente a ella, simuló repetir el mismo ataque. Ella saltó nuevamente, pero el se detuvo. La tomo de una pierna, pero ella aun no caía, pues se encontraba con su otro pie en el suelo, el desenfundó su katana, y la apoyo sobre el cuello de ella.
-¿Quién ganó ahora?-.
El pie que blanquito tenia en su mano estaba justo en su pecho. Ella uso su pierna suelta para barrerlo. Los dos cayeron, pero ella arriba.
-Yo-.
-Eso fue trampa-.
-Claro que no-.
-Si no me hubiese detenido habrías muerto-.
-¿Quieres Probar?-.
-No, es muy arriesgado. No quiero matarte… aun-.
-Vamos, no pasara nada te lo prometo.
-De acuerdo-.
Aunque había aceptado, no haría que el filo le tocara.
Como antes. El con el pie de ella en la mano.
-¿Estas lista?- preguntó el.
-Si-.
Desenfundó nuevamente la espada. Y cuando el filo estaba cerca de su cuello, ella se tiro con su espalda al piso, tomándolo con sus pierna, giro sobre su cabeza y ella quedo sobre el.
-Bien ganaste, ya no digas nada- dijo Blanquito.
-Ahora si. Te enseñare algunas cosas básicas-.
Así pasó la mañana. Ya habiéndole enseñado, harían una última lucha.
-De frente- dijo ella.
Esta vez seria sin las manos atadas. Blanquito se acercó a ella, intento tomarle de la ropa, pero ella se hizo hacia ataras, e intento golpearlo con sus pies. El logró tomarla como antes, ella iba a tirarse al suelo, y entonces el la soltó. Ella cayó sola, y el le puso su pie sobre el pecho.
-¿Qué pasó esta vez, eh?- dijo Blanquito burlándose.
-Eso es porque has aprendido de la mejor-.
Ya decididos a irse. Estaban compartiendo unas últimas palabras con los tíos de ella.
-Gracias por avernos dado hogar estos días- dijo ella.
-No fue nada- respondió su tía.
Estaban por irse, cuando Rubi se dio cuenta que estaba con su ropa de Ninja puesta.
-Ah me olvidaba. Blanquito espérame, iré a cambiarme-.
-Querida aquí no hay problema, en este pueblo no entran ningún samurai- dijo su tío.
-De acuerdo. Nos vemos-.
Así se marcharon.
Caminaron tranquilamente, hasta que Blanquito vio a alguien y se detuvo.
-¿Qué no dijo tu tío que aquí no entra ningún samurai?-.
-Si ¿Por qué la preungta?-.
-¿Ves aquel tipo en frente? Resulta que es un samurai. Su nombre es Reiko, en pocas palabras puedo decirte que es un samurai tan bueno como Shiro un Ninja. Y no hay Ninja que aya sobrevivido enfrentándose a el… excepto alguien con quien siempre que se enfrenta regresa con grandes heridas-.
-¿Reiko has dicho?-.
-Si ¿acaso lo conoces?-.
-Si, y también quien sobrevivió con el. Es Shiro, siempre me ha contado historias sobre el-.
-Mejor vámonos antes de que te vea-.
-Tienes razón-.
Comenzaron a ir en dirección contraria a el, ella se sentía muy asustada. Lograron alejarse algo, pero el al ver la ropa de Rubi, reconoció rápidamente que era una Ninja. Se montó a un caballo que traía con el, y fue donde ellos. Demasiado cerca de ellos, desenfundo su katana decidido a matar. Ya estaba lo suficientemente cerca como para lastimarla, levantó la espada, y cuando estaba por agredirla, Shiro salto de un árbol a el. Eso provoco que cayera del caballo, ambos se encontraban luchando en el suelo, pero en un momento Reiko le golpeó la cabeza contra una roca, y Shiro perdió el conocimiento. Reiko aprovechó el momento, e iba a matarlo. Fue cuando Rubi y Blanquito se decidieron en intervenir.
-¿Qué estas asiendo con estos ninjas gusano?- dijo Reiko.
-Son mis amigos, ese no es tu problema-.
Reiko golpeó a Blanquito en el pecho. Rápidamente blanquito cayó y no podía levantarse. El camino esta libre entre Reiko y Rubi, el comenzó a caminar a ella con su katana en la mano, Rubi permaneció firme. Se encontraron de frente, en lo que el no dudo de tomar su arma, y levantarla para herirla. En eso, Shiro despertó, al ver que ella corría peligro, el tomo su daga y le amenazó apoyándola en la espalda de Reiko.
-Te lo advierto, déjala en paz o mueres tú. Baja el arma vete de aquí- dijo Shiro.
-De acuerdo. Además, si te mato hoy, ya no tendré alguien quien me de pelea-.
Reiko subió a Blanquito al caballo, y se marchó en el.
-Ven. Será mejor que volvamos al dojo. Esto traerá graves problemas.
Era ya de noche. Y un halcón llego al dojo con una nota en la pata, que decía:
DEBEMOS HABLAR SERIAMENTE DE TU NINJA. SERA MAÑANA, ANTES DEL MEDIODIA.
Firmada a nombre del Maestro Samurai.
-Shiro, quiero que estés día y noche con ella, hasta que encuentre solución a esto- dijo el maestro Ninja.
Shiro se encerró en una habitación con Rubi.
-Quédate tranquila, estoy seguro que todo saldrá bien- dijo Shiro a Rubi.
-Eso espero- respondió ella en lo que se tendió a llorar sobre el.
A Blanquito no le iba tan bien. Lo tenían atado, y torturándolo con golpes en la espalda.
puede q tambien termine el octavo.. pero no estoy muy seguro.. asi q mejor no se keden esperando xD
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FrozzenWolf(ejecutado) por casteGZ(SS activo)
Editado por frozzenwolf en 17-jun-2008 a las 06:00 .
Razón: Automerged Doublepost
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