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Re: Lyanna Ancalime
Capitulo II Acto II: - El ataque del caballero de Shilen (2 / 3)
Un sudor frío recorrió la espalda de la elfa haciendola despertar del profundo sueño, instintivamente se agachó en el momento justo que dos hojas afiladas salieron del arbol en dirección a ella, quienes no alcanzaron a su objetivo.
Rodando por el suelo Lyanna desenvainó su espada y comenzó a buscar su objetivo mientras lentamente se levantaba. El arbol presentaba las marcas de un corte, pero no se veía nada mas. Un chasquido se escuchó, identificó claramente que provenía de una ballesta, pero no pudo precisar desde donde provenía exactamente, lo que la dejó en desventaja y prontamente un dardo se clavó en su hombro izquierdo. Sintió en el hombro un calor, seguido de un entumesimiento, y frio, el dardo estaba envenenado con una mezcla de veneno de araña, encantado con un hechizo de sueño. Lyanna ya conocía este veneno, y sabía como contrarestarlo, comenzó a conjurar un Curar Veneno sobre ella misma, pero fue interrumpido por un golpe de puño metalico en la mejilla derecha, que la hizo caer al suelo, soltando su arma.
La figura del elfo oscuro que había dejado en el claustro se apareció ante ella, sonriente y amenazante. La elfa, sin pensarlo mas, dio un salto y comenzó a correr en dirección contraria al elfo oscuro, con el fin de escapar, el andar torpe debido al veneno, la somnoloencia y el golpe de puño le dieron una ventaja al elfo, que lanzó un ataque certero realizando un corte superficial en forma de X por toda la espalda. El grito, casi llanto de dolor de Lyanna, seguido de un salto de dolor, la hicieron caer al suelo nuevamente, jadeando del dolor, asustada y con lagrimas en los ojos, su suerte parecía haberse acabado, tal vez nunca llegaría a Gludio, y nunca los familiares de Roman sabrían de su muerte, tal vez era lo mejor, tal vez ella debía cargar el peso de la pena en vez de los demas.
El elfo oscuro comenzó a lanzar una carcajada: "Parece que la alumna ejemplar se quedó sin recursos, por mas que seas una estudiante modelo, eres una perra de la luz, será mejor que termine contigo antes que te pongas fea por el miedo"
Lyanna no lo miró, pero dijo: "Bien, matame.". El elfo oscuro la miró desconcertado: "¿Quieres que te mate?". Lyanna lo desafió nuevamente: "Si, hazlo.". El elfo levantó sus armas para realizar el ataque, pero las mantuvo en alto y la contempló, luego hizo una muesca de molestia e impotencia: "Asi no es como debería funcionar, deberías estar suplicando piedad, con miedo, si la victima se rinde tan facil, no tiene sentido.".
Lyanna rió luego de tocer: "Entonces no me mates." El elfo rió: "¿Es eso una suplica desesperada?". La elfa lo miró: "No, solo te estoy dando tus opciones, o me matas, o no me matas, tu solo lo interpretas de la manera que te guste".
El efecto del veneno y la somnolencia habia terminado, aprovechando el nuevo desconcierto del elfo, realizó una zancadilla y lo derribó, el elfo dejó caer sus espadas, luego se curó con un hechizo de Auto Curarse y sin perder tiempo lanzó un puntapié a la cara del elfo, tomó las armas del elfo, y atinó a matarlo, pero la bondad en el corazón de Lyanna no le permitía asesinar a un ser vivo, menos aun si estaba indefenso, pero no podía dejar que se levantara y la persiguiera nuevamente, así que tomó una de las espadas y la hundió en el hombro izquierdo, el elfo gritó de dolor e instintivamente intentó con el brazo derecho, quitarsela, eso era lo que Lyanna esperaba, así que volvió a arremeter con la otra espada, hundiendola en el dorso de la mano derecha, atravesando nuevamente el hombro izquierdo. El elfo ahora inmovilizado en el suelo miró a la elfa. asustado pidió piedad. Lyanna lo miró y dijo: "¿Y que crees que es esto?", lo ultimo que el elfo vió fue la suela de las marrones botas de Lyanna precipitarse contra su tabique.
Con el elfo oscuro ahora inconciente, y sin tiempo que perder, recuperó su espada del suelo, y dejó el campamento armado, debía correr si quería llegar a Gludio esa semana, demasiada sangre se había derramado esa noche y la conciencia le iba a pesar, pero era una situación de vida o muerte. Suplicando a Eva que no haya mas de esos encuentros, corrió.
Luego de días de caminar, por fin vió un punto en el horizonte, era Gludio, el viaje ya casi terminaba.
Capitulo II Acto III: Viajando a Gludio (2 / 2) - El Ataque del caballero de Shilen (3 / 3)
El olor de los arboles ya empezaba a debilitarse cuan mas se acercaba a la ciudad de Gludio, la piedra aun siendo un recurso natural que la madre Eva habia puesto en el mundo, la formación perfecta delimitando un territorio, lo convertía en algo artificial, sin vida. Humanos con lanzas apostados en las puertas cargando pesadas armaduras e imponentes lanzas escrutan a cada persona que entra o sale de la ciudad, increiblemente en esa ciudad, parece un santuario para todas las razas, algo que nunca había pensado ver mas allá de su relación con Roman. Por el rabillo del ojo dio cuenta de una elfa oscura besandose con un elfo de luz en un callejon oscuro, lejos de la vista popular ¿Que tan errado estaba el mundo de luchar una guerra entre ellos mismos cuando no todos los congeneres estan en acuerdo con ella?. Mientras pensaba eso, en la plaza principal un enano arrugado y barbudo se aprestaba a abrir su tienda, mientras una enana de aparente menor edad, con mucha emoción e inocencia invitaba a pasar a ver la tienda de "Papi". Al enano mucho no le había gustado que se lo llamara "Papi", pues decía que se perdía la seriedad de la tienda.
La enana lo miraba sin comprender, pero el anciano enano parecía comprensivo, y dandole un pequeño coscorron, seguida de una sonrisa, la alentó a seguir llamando clientes. Una tipica escena familiar... ¿Familia?... ¿Acaso podría formar una algun día?. Sin levantar demasiado la atención pidió un cuarto en la taberna, de ser posible, con un espejo. Subió las escaleras, sintió la madera entre sus dedos al pasar la mano por la baranda, luego, la frialdad del metal en la llave, y el sonido del engranaje de la cerradura que le indicaba que podía pasar. El chirrido de la puerta también le indicaba que era una puerta vieja y que debía decirle al cantinero que debía engrasar las visagras para que el ruido no molestara al vecino.
El piso de la habitación crujía en cada paso, la sensación era de que pronto se rompería y caería al salón de la taberna. Lentamente cerró la puerta y hechó llave a la misma.
Encerrada ya en la habitación, Lyanna se puso frente al espejo y comenzó a quitarse las ropas de viaje, primeramente se observó su cabeza, el cabello dorado que tenía al salir de la ciudad estaba opaco y sucio, sus ojos demostraban el cansancio, inchados y un tanto rojos, su mejilla derecha estaba moretoneada, debido al golpe del elfo oscuro. Lanzó un pequeño suspiro, resignada. Luego comenzó a quitarse la parte superior de su traje. El sosten cayó al suelo, la batalla en el bosque habia cortado mas que el traje, dejandola sin ropa interior superior, su primer acto reflejo fue taparse, pero luego descubrió que estaba sola en la habitación, así que dejó de cubrirse, luego se inspeccionó el frente, tocando debajo de la cuarta costilla la cicatriz de la batalla en el claustro, luego recordó la cicatriz en la espalda y horrorizada se dio vuelta, una gran X recorría su espalda desde los hombros hasta los muslos. Los pensamientos de la elfa la dejaban un tanto shockeada, ya no era mas la adolecente de cuerpo perfecto y de cabellos de oro, había entrado en un territorio que la dejaba lejos de ese halo de perfección,, habian pasado dias sin un buen baño, ya que no podía exponerse a otro ataque del elfo oscuro, lo que le ocasionó tambien un mal descanso, y a diferencia de lo que los cuentos fantasticos digan, las heridas no sanan y desaparecen, dejan marcas por un largo tiempo. Vencida ante las evidencias, se quitó el resto del traje y se tiró sobre la cama, a relajarse.
Alguien comenzó a llamar a la puerta: "¿Lyanna-chan?", la voz detras de la puerta le pareció familiar, e intentó recordar a quien pertenecía. Pasó unos segundos hasta que reconoció la voz de Meiro-chan, la hermana de Roman, la ultima vez que la había visto, habian pasado diez años, y Meiro solo tenía ocho. Cuando la conoció, Meiro habia sido adoptada por la familia de Roman, recordó que había causado conmoción entre los humanos. Lyanna se sentía segura, así que usando una de las sabanas como bata abrió la puerta, y allí la vió.
Meiro-chan había desarrollado el cuerpo bastante bien a sus 18 años, bastante bien desarrollados para ser una elfa oscura. Su cabello negro y largo recojido hacia atras como una cola de caballo la hacían parecer mas joven, su cara inocentona y siempre sonriente ayudaban a ese pensamiento. Meiro observó a Lyanna en bata y se sonrojó e intentó mirar hacia adentro, sin exito, luego miró a Lyanna y le preguntó: "¿Interrumpo algo? ", la elfa de luz negó con la cabeza y le sonrió: "No, pasa.".
Rapidamente la elfa oscura, entró y se sentó en la cama, con actitud infantil, movia sus piernas como meciendose. Lyanna un tanto extrañada le preguntó: "¿Como supiste que había llegado aquí?". La elfa oscura dio una pequeña risita y se puso seria: "Pues, supondría que vendrías aquí luego de que te enteraras, así que le dije a los guardias que si veian a una elfa de luz con un lunar debajo de su ojo derecho, me avisaran". Lyanna arqueó una ceja, siempre había querido negar que poseía un lunar debajo de su ojo derecho, le parecía imperfecto, luego preguntó confundida: "¿Enterarme de qué?". La elfa oscura se sintió embargada de un sentimiento de pena y tomó su pecho, mientras lagrimas caían de sus ojos: "Mama... y Papa... murieron.". Lyanna se sorprendió aun mas con la noticia: "¿Como fue?" preguntó rapidamente, intentando determinar si el elfo oscuro que la perseguía fue el causante. Meiro-chan la observó: "Hubo una epidemia, agua contaminada debido a esporas de hongo, debilitaba fuertemente a todos, lamentablemente ellos cayeron tambien."
Lyanna no dando credito de las palabras preguntó: "Entonces si ellos murieron... ¿Que pasó contigo?". Meiro-chan dió una risita y sonriente preguntó: "Luego de que ellos murieran Itsuhiko-kun me llevó a vivir a su casa, con sus padres, allí me enseñaron sus costumbres." En ese momento Lyanna observó nuevamente a Meiro-chan y descubrió que vestía una yucata, ahora tenía sentido, luego observó hacia un rincon de la habitación y encaró la situación con fuerza: "Meiro-chan, yo no vine aquí por eso, no lo sabía, otra desgracia me trajo aquí, Roman murió, fue atacado por mi maestro, y luego fui atacada por un elfo oscuro, pienso que todo está detras. Mi misión era venir a presentar mis condolencias a la familia de Roman, pero eso ya será imposible."
Meiro-chan nuevamente entró en shock, todos los que había conocido como su antigua familia, habían muerto, y ante ella solo Lyanna quedaba, e Itsuhiko-kun.
La habitación quedó en silencio, presentando los respetos a los muertos, hasta que alguien volvió a llamar. Meiro-chan se levantó y corrió a abrir la puerta: "Itsuhiko-kun, debe ser él, yo le dije que estaría aquí.", confiada abrió la puerta, un elfo oscuro de brazos cruzados la miraba, luego miró a Lyanna y rió: "¿Estan teniendo una fiesta privada sin avisar?". La voz del elfo congeló el cuello de Lyanna, ¡Era el elfo oscuro!: "Meiro-chan, ¡Cuidado!". El elfo oscuro dió unos pasos hacia adelante amenazante, las heridas que le habia causado Lyanna estaban allí, el hombro izquierdo y la mano derecha vendada. Lyanna despojandose de su pudor, lanzó la manta hacia el elfo oscuro y buscó su espada, Meiro-chan dio un pequeño salto hacia atras y desenvainó su katana. El elfo oscuro realizó un movimiento rapido con las manos y colocó en su mano izquierda una espada. Los tres se observaron fijamente, la batalla final iba a comenzar.
Capitulo III: La batalla final
-"¿Quien es este hombre?" preguntó Meiro-chan mientras apuntaba su filo hacia el elfo oscuro.
-"El es el asesino de mi maestro, y quien me ha estado atacando desde entonces" respondió Lyanna, con una mirada de enojo hacia el elfo oscuro.
El elfo oscuro rió, y observó a Lyanna desnuda: -"¿De verdad deseas pelear asi? ¿Sin armadura? ¿Tan segura te sientes?".
Meiro-chan, sintiendose ofuscada hacia el comentario del elfo oscuro gritó: -"¡Callate, ******!" y se lanzó al ataque.
Al realizar la carga, la elfa oscura tenía la katana extendida detras de su espalda, aprovechando esa virtual desventaja, el elfo oscuro realizó un ataque transversal con su espada, pero había caido ante la finta de la elfa oscura, quien plantó los talones en tierra, deteniendose en seco, y estirando la espalda hacia atras, para asi dejar pasar la espada, dejando que cortara el aire, para luego mover su brazo en trayectoria de medialuna hacia el hombro derecho del elfo oscuro. El golpe parecía certero, pero el elfo oscuro se dió cuenta a tiempo y a ultimo momento detuvo la hoja de la katana con la parte plana de su espada.
Lyanna comenzó a entonar cantos arcanos, dotando a Meiro-chan de mayor efectividad de defensa y de ataque. Aun así las siguientes fintas y ataques fueron parados por el elfo, aunque siempre a ultimo momento. Se preguntaba si había subestimado a la pequeña Meiro-chan y si esta la había superado a ella en combate.
Los pensamientos fueron cortados cuando observó que el elfo oscuro tomó una ligera ventaja sobre Meiro-chan al dejarle expuesto su vientre.
Rapidamente reaccionó y lanzó un Golpe de Viento sobre el elfo oscuro, seguido de un Temblor de Viento, lo que puso al elfo en una situación dificil, recuperarse del golpe y detener el proximo, con sus habilidades disminuidas.
Sin perder un segundo, Meiro-chan lanzó un golpe tras otro, dirigidos al arma, en pocos segundos, el arma estaba mellada y casi rota, y el elfo habia caido al suelo, herido.
Meiro-chan, lo apuntó mientras estaba en el suelo, confiada le dijo: "No eres tan fuerte, esperaba mas de alguien como tu...", giró la cabeza para mirar a Lyanna y rió.
El elfo oscuro rió tosiendo: "Nunca subestimes a un oscuro", movió sus manos hacia las botas y quitó tres dardos de veneno y los lanzó precisamente a las piernas y el brazo del arma. El veneno entró rapidamente en Meiro, quien cayó paralizada al suelo, y gritó del miedo. El elfo se levantó y tomó la katana de Meiro-chan, y la blandió para asestarle el golpe de gracia. Los ojos de Meiro-chan se cerraron con un grito, y esperó la muerte, pero un choque de metales se produjo.
El elfo oscuro comenzó a observar la punta de la espada y fue levantando la cabeza, hasta quedar frente a la cara de Lyanna, los ojos de la elfa se encendían con rabia y poseían la chispa de la guerrera, estaba fuera de si, y dudó quien era la presa ahora. El elfo oscuro le resultó muy familiar ese resplandor de odio. Luego de un rato, mientras intentaba ganar la pulseada de fuerzas contra Lyanna, recordó en un campo de batalla, un orco, ese orco con arrojo se había lanzado contra él, todavía un inexperto espadachín, asustado, no sabía como detenerlo. Tambien recordó lo que había sucedido luego de esos ojos, tal vez el especta**** mas siniestro que toda su vida había visto, su viejo maestro de la academia se interpuso entre el orco y él. Las palabras del viejo maestro resonaron en sus oidos: -"Eres debil, pero te mostraré de lo que soy capaz, Nekkosonamor...". Lamentablemente el viejo maestro tambíen se habia confiado de su habilidad en combate, y recibió heridas mortales en pocos segundos, heridas de hacha.
¡El hacha! ¡Recordaba el hacha! Una vieja hacha mellada, pero efectiva en manos del gargantuesco orco. Luego, pensó en el maestro, y se puso a pensar como se hubiera visto desde la perspectiva del maestro los golpes recibidos.
La imagen del orco con el hacha se comenzaron a transformar, convirtiendose en el desnudo cuerpo de Lyanna, el hacha, cambiaba a una espada. El elfo oscuro había perdido la pulseada, debido a su falta de concentración, tres golpes horizontales cortaron al elfo oscuro, quien aullando del dolor, y sangrando, cayó al suelo.
-"¡Piedad!" gritó el elfo oscuro.
Los ojos y el semblante de Lyanna estaban transformados, no era la elfa naive y de buen corazón que siempre era. Colocó la punta de su espada en los labios del elfo: -"Solo los debiles piden piedad, y solo los tontos la conceden." y metiendo la espada por la boca del elfo oscuro, lo atravesó de lado a lado, matandolo.
Terminada la batalla, Lyanna dió cuenta del veneno y las heridas de Meiro-chan, y de las propias, la magia hizo desaparecer las cicatrizes y cualquier marca de golpe, las pisadas metalicas y pesadas de la guardia se oyeron cada vez mas cercanas.
Meiro-chan observó a Lyanna con los ojos llenos de lagrimas, y la abrazó, llorando. El semblante de la elfa de luz volvió a la paz y comenzó a acariciar el cabello de la elfa oscura.
-"Lyanna-chan, yo... no te fui util." dijo con la voz entrecortada.
-"No te preocupes, Meiro-chan, luchaste con valor, y ahora estas viva..."
-"Asi es..."
Los guardias observaron la escena, Itsuhiko-kun al frente del equipo, miró a Lyanna y a Meiro-chan y sonrió. Los guardias observaban a Itsuhiko-kun esperando acciones.
El hombre miró a sus compañeros de tropa y dijo: -"Cargemos el cuerpo afuera... ellas estarán bien, luego veremos que hacer con la limpieza..."
Lyanna y Meiro-chan miraron a Itsuhiko-kun y casi al unisono dijeron: -"Nosotros nos encargaremos de eso...", a lo que Meiro agregó: -"De ser posible, ¿podrías traer otra Yucata? ¿Por favor?" y con la vista le señaló las ropas viejas de Lyanna.
Itsuhiko-kun observó a donde Meiro le señalaba, sonrió y asintió con la cabeza, dio media vuelta y se fue.
-"Meiro-chan, eres muy amable al preocuparte por esos detalles, pero dejame pagartela."
-"¡De ninguna manera Lyanna-chan! Tu me salvaste la vida, eso es suficiente para mi."
-"Hubiera deseado poder salvarle la vida a todos, a Roman, al maestro, a los padres de Roman, y tuyos tambien."
-"En la vida hay veces que por mas que te esfuerzes, no podrás ayudar a todos, si piensas en que quien muere, es debido a un fracaso tuyo, entonces te volverás loca."
-"Eres inteligente Meiro-chan, de niña ya lo eras"
-"¡Hey! que tu tambie eras una niña" y le picó la espalda con un dedo.
-"Dos años mayor que tu..." y le pellizcó una mejilla.
Meiro-chan puso sus manos en los hombros de Lyanna y suavemente se estiró hacia atras, para quedar cara a cara con ella: -"Pero aun asi..." iba a comenzar a hablar, pero se detuvo observando el rostro de Lyanna, ya no poseía las cicatrizes, la magia había hecho un buen trabajo, y se sonrojó: "Lyanna... yo..."
-"¿Si?... ¿Meiro-chan?..."
-"¿Tu amabas a Roman, verdad?"
Lyanna lo pensó unos momentos y respondió: -"Si, lo amaba..."
Meiro-chan tragó un poco de saliva y miró hacia un costado: -"Si ahora... conocieras otra persona... ¿Estaría mal que empezaras a citarte con ella?"
Lyanna movió su cabeza de lado a lado: -"No lo sería... pues el luto ya está hecho... mira, las cosas deben seguir su curso y...".
El discurso de Lyanna fue interrumpido debido a un sorpresivo acontecimiento, Meiro-chan se acercó mas a Lyanna y posó sus labios en los de ella, unos segundos mas tarde los quitó y acarició los labios de Lyanna suavemente con el dedo indice: -"Entonces espero que todo fluya...", luego se levantó y dejó la habitación: -"Itsuhiko-kun te traerá la yucata".
La mente y el cuerpo de Lyanna comenzaban un torbellino interno, entre la moral y el deseo, entre el deber y el poder, entre el bien y el mal, pero solo una pregunta cruzaba por la mente de Lyanna: "¿Esto es correcto para una futura orá****?"
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