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NEO Historias C1 ---> C4+

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  • NEONEMESIS
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    Re: NEO Historias C1 ---> C4+

    Arkthart: no es nada solo que has dicho el nombre un gran amigo que eh perdido…
    Neo: ¿De quien hablas de Roien?
    Arkthart: no de tu salvador Nelvlesis.
    Neo: si, el fue el que me enseño sus habilidades de batallas.
    Arkthart: si y veo que no fue en vano.

    Después de casi 2 días de búsqueda exhaustiva casi se habían rendido pero Arthart dijo…
    Arkthart: estos Elfo espero que no le allá hecho nada por que juro que los aniquilare con mis manos.
    Neo: yo te ayudare mi buen amigo.

    Luego de tanta búsqueda encuentra a Yetita pero lejos de la alegría para ellos la encontraron toda golpeada, desnuda, y desmembrada por causa de los lobos de esa zona
    Neo cayó de repente al piso golpeándolos con fuerza y lleno de lágrimas en sus ojos repitiendo... "¡¡¡fue culpa mía!!!... ¿Dios por que me haces esto que eh de haber hecho mal para tener que cargar con semejante culpa?"...
    Mientras que Arkthart con lágrimas en los ojos y fuego en sus manos conjuro con odio
    El circulo de fuego... haciendo una exclamación "perdóname... juro vengar tu muerte"
    Al terminar esa frase, ya nada quedo en el lugar donde estaba Yetita solo había quedado un agüero tan grande, vació pero lleno de fuego a la vez, como el corazón de Arkthart.
    Neo no podía salir del shock que le había producido ese momento pero saco fuerzas y se levanto cerrando su corazón y tragando sus lágrimas..... Hasta que un circulo oscuro apareció al su alrededor y como manejado por un poder oscuro que se notaba de sus ojos grito... “Demonios y fantasmas los llamo para que me concedan esta alma... ¡¡¡Drenando vida!!!..."
    En ese momento de donde solo había cenizas y fuego una luz color sangre brillante sale rápidamente y se dirige a Neo golpeando los en el pecho...
    Arkthart no sabía que demonios había pasado y corrió a su lado.
    Neo callo lentamente después de eso, Arkthart lo tomo en brazos y lo llevo a una zona segura mientras pasaba la noche.
    Arkthart: Pobre… Amigo mío que destino tan cruel te a tocado vivir; cuantas mas cargas tendrás en tu haber…

    Mientras pasaba la noche Arkthart pensaba como vengarse de los elfos sin tener que hacer le vivir mas sufrimiento, ya que el sabia que los asesino de su familia fueron los elfo de esa Zona…

    Arkthart: Rezo como necesitaría un consejo para este momento… igualmente juro que usar con sabiduría y conciencia todo lo que me has enseñado pero perdóname…

    Arkthart siguió haciendo esa plegaria a su fallecido maestro con gran respeto pidiendo… solamente su perdón durante toda la noche…
    Al pasar la noche Arkthart fue a recorrer la zona para ver que todo estuviera bien.
    Mientras tanto Neo habría sus ojos intentaba reincorporarse pero de repente…

    Guardia Archer Elfo Oscuro: Que tenemos aquí otro esclavo para nuestros campos.
    General Elfo Oscuro: Desármenlo, atenlo y métanlo en la carreta.
    Guardia Archer Elfo Oscuro: ¡A la orden mi General!

    Neo se despabilar rápido, toma una postura de defensa y grita
    “que lean hecho a Arthart respóndanme cobardes o los matare con todo mi odio”
    De repente un destello de luz sale del cuerpo Neo y este se lanza al ataque.

    Guardia Elfo Oscuro: ¡¡¡General... cuidado!!!
    Neo: ¡¡¡Muere… muere!!!!

    El elfo callo tras un golpe muy fuerte de Neo…

    General Elfo Oscuro: ¡¡¡Vamos estupidos… Maten a este traidor!!!

    Inmediatamente cuando el general grito aparecieron 4 guardias… Arthart tuvo un mal presentimiento y desde donde estaba empezó a correr al lugar donde esta Neo;
    Sin tener mucha suerte Arkthart se encuentra con espectro y un conjunto de arañas gigantes.
    Arkthart se frena grita… “¡¡¡Duerman…veneno… veneno!!!
    Así consiguió sacarse los espectros del medio pero ahora le faltaban las Arañas.
    Arkthart vuelve a pararse pero ahora con mas distancia y grita…
    “Duérmanse… ¡¡¡RESPLADOR SOLAR!!! Con este poderoso ataque rápido las arañas se desvanecieron mientras la neblina volvía a bloquear el camino.

    Arkthart: Espero que no le este pasando nada a Neo.

    Y siguió corriendo, Neo estaba paliando con todas sus fuerza pero la fatiga empezó a molestarle
    Neo Sorprendió al General Elfo Oscuro ya que peleaba como si fueran dos Guerreros en uno.

    General Elfo Oscuro: ¡¡¡Que pasa con ustedes no pueden terminar a un simple guerrero !!!
    Guerrero Real Oscuro: Señor es imposible se nos adelanta a todos nuestros ataques.

    En ese momento Neo cruza la mirada con el General Elfo Mientras Termina de Matar a 2 de los 4 Guerreros Reales; Neo hace un movimiento con su brazo derecho, deja atontado a uno y se abalanza al otro pegando con todas sus fuerzas destellos de luz y energía termina con el 3 Guerrero Real…

    General Elfo Oscuro: Es increíble el poder tiene este guerrero ... lastima que tenga que matarlo con mis propias manos.
    Guerrero Real: ¡¡¡Eres un demonio tú no eres un elfo como nosotros... AH!!!

    El guerrero empieza a correr… pero Neo se mueve un segundo mas adelante lo conecta con un espadazo en su pierna…

    Guerrero Real: no me mates… por favor déjame vivir…

    Neo se Frena delante del Guerrero Real y Grita... ¡¡¡Drenando vida!!!..."

    Guerrero Real: ¡¡¡Ahhhgggggg!!!
    Neo: ahhh… este poder que tengo… ¡¡¡Ven cobarde es tu turno!!!
    General Elfo Oscuro: Cobarde… yo… jajajajaja… eres gracioso basura .
    Neo: Basura… ¡¿estas seguro?¡.

    Neo sin saberlo estaba corriendo un grave peligro al enfrentarse solo a un general Oscuro…
    Mientras tanto Arkthart ya cerca del lugar es sorprendido por alguien…

    Arkthart: ¡¡¡Ahhhgggggg!!! Cobarde osas atacarme por detrás…

    Desde la neblina se escucha una hermosa pero triste vos que dice… “Ayúdame necesito escapar… por favor ayúdame”…
    Arkthart no entendía nada pero seguía preocupado por Neo… un grito terrible proveniente de Neo se escucha… la misteriosa dice “pobre… otro mas que a muerto en la manos de los Elfos…
    Arkthart queda congelado por lo que acá de decir la misteriosa joven… pero entre balbuceos Arkthart dice “no… ¡¡¡porr qquee!!!”… la misteriosa joven dice vamos quizás tengamos tiempo de ayudarlo…

    Arkthart: pero que dices… ya es tarde… mi amigo… a…
    Misteriosa joven: pero que dices si es tu amigo, no puedes decir eso vamos ya muévete no te rindas no lo abandones no hagas lo que una vez yo hice… levántate…

    Otro grito de Neo se escucha…

    Arkthart: esta vivo… resiste Neo por favor…
    Misteriosa joven: Neo has dicho.

    La cara de la joven toma una expresión de asombro pero empieza a decir unas palabras…

    Misteriosa joven: velocidad del viento, concentración, elevación de defensa, elevación de ataque, elevar perspicacia…
    Arkthart: ohhh… gracias, veo que eres una joven oráculo.
    Misteriosa joven: si, si… vamos a ayudar a tu amigo Neo.


    Neo estaba sufriendo graves heridas, ni su valor, ni odio alcanzaban para vencer a este oponente al parecer Neo esta propuesto a morir pero demostrando el poder que tenia dentro suyo.

    Neo: no puedes matarme… ¡¡¡no lo voy a permitir!!!

    El General esquiva el ataque de furia de Neo y le genera un desangre.
    General Oscuro: jajaja me haces reír insignificante, mírate estas todo dañado tu armadura es lo único que no permite que te mate pero eso va a cambiar ahora veras las artes oscura que puede manejar un estandarte del los elfos Oscuros…
    Al General Oscuro una luz roja lo empieza a rodear desde sus pies...
    Mientras dice “DREANAR ENERGIA, DRENAR VIDA, REDUCCIÓN DE PODER, REDUCCIÓN DE DEFENSA"

    Neo: Ahhhgrrrrr…

    Neo sufre todo el poder directamente, su vida esta en peligro… no solo tiene grandes heridas si no que se esta desangrando poco a poco.

    General Oscuro: Y ahora mi joven y patético colega es hora de que mueras.

    Neo en plena agonía se levanta valientemente de nuevo…

    Neo: deja te de decir pavadas y pelea… ¿O te vas a quedar parado?
    General Oscuro: aun tienes energía… pues bien vemos si soportas esto…
    ¡¡¡TIRO CONGELANTE!!!

    Neo recibe otro daño pero no se rinde y sigue hacia el…

    General Oscuro ¡¡¡DREANAR ENERGIA, DRANAR VIDA!!!

    Neo cae al piso pero se sigue arrastrando y sin su escudo intenta pararse con su espada pero una vez que pudo ponerse de pies recibe otro golpe…

    General Oscuro: DESANGRATE… hasta morir

    A Neo se le dilatan las pupilas del daño… pero sigue intentando de dar pelea…
    General Oscura: dios eres peor que la mugre… ¡¡¡Muérete de una vez!!!

    Desde la neblina a unos metros Neo puede ver desde el piso a Arkthart y a la Misteriosa joven
    Neo queda sin movimiento mientras mira a la joven al igual que ella; Neo se levanta como un muerto viviente y empieza a caminar así ella pero el General Lanza un último ataque que matara a Neo si no lo esquiva.

    General Oscuro: ¡¡¡DREANAR ENERGIA, DRANAR VIDA!!!... ¡¡¡Muere traidor!!!

    Arkthart grita desesperado “NOOOOO… NEOOOOO”

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  • NEONEMESIS
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    Re: NEO Historias C1 ---> C4+

    El pequeño Neo fue encontrado por un caballero llamado “Nelvlesis” en las cercanías de Neutral Zone.
    El Humilde Guerrero Orko se apiado del niño y lo llevo consigo a Talkin island donde; desde muy pequeño, este lo instruyo en el Arte de la espada y desde ese momento el supo que seria su herramienta para aliviar su alma.
    Su objetivo estaba claro y para cumplirlo debía someterse al más riguroso de los entrenamientos de guerra fue así el comienzo de NeoNemesis entre tanto entrenamiento conocería a su novia neovivan la cual seguía sus entrenamiento y lo veía por las noches aunque en un viaje de neo cuando retorno a verla su casa era cenizas y nunca mas pudo volver a verla.

    2 meses después

    Una mañana, muy temprano, Neo fue llamado por el gran maestro Kaitar por medio de un telegrama así neo tendría que juntarse con un enviado por kaitar que estaba en talkin...
    Neo todos estos años había entrenado duro para convertirse en caballero y era momento de la gran prueba final.
    Kaitar le dio una misión que debía cumplir, la misión consistía en ir a las school of dark arts, donde encontraría a unos orcos que poseían los fragmentos de la mítica “espada de la luna rugiente” las cuales debía pedírselas hasta que se la cedieran por su temple y buen desempeño.

    Kaitar: ¿Aceptas la misión?
    Neo: ¡por supuesto gran maestro!
    Kaitar: bien. Ve con thifiell el herrero por instrucciones.

    Neo pensaba “¡haberse visto! ¡Ahora tengo que razonar con orcos! ¡Siempre me tocan las misiones mas aburridas! Si esto sigue así voy a terminar como amaestrador de elpys en vez de guerrero….
    ¿Cuándo vendrá la acción?”

    El gran maestro dice en vos baja “si no cumple bien esta misión jamás será admitido como Palus knight…”

    Neo: Hola Thifiell vengo de parte de Kaitar tengo que recuperar la espada de la de la luna rugiente...
    Thifiel: Buen día pequeño Neo estoy al tanto de tu misión. Cuando tengas las dos partes, tráemelas así podré forjar la mítica espada… no te enojes pero… trata bien a los orcos. Es que conozco tu carácter jijiji.
    Neo: lo se, lo se, nunca les he fallado, ¿no? Ya estas hablando como...
    Thifiel: ¡pero no es una espada! Son fragmentos que… sheesh, no me escucho nada.
    Neo: Ahora te traigo la espada. ¡Adiós! ... que manera de sermonear debe ser muy valiosa esa espada para que me jodan con el cuidado de mi habla... conseguiré esa espada y me graduare con todos los honores.
    jijiji lo bueno es que tenia ganas de “visitar” las ruinas.

    Al entrar en las ruinas, es recibido por fermentos nauseabundos mezcla de humedad y podredumbre. Se puede oír más al fondo las pisadas de las bestias y los no muertos… y Neo sonríe y piensa igual que en el gran castillo...

    Neo: ¡definitivamente es mi estilo! Saludos señor Orko vengo de parte del maestro Kaitar. Me ha dicho que tienen unos fragmentos de espada para el.
    Orko pt1: si , ¡yo doy filos, uste´ da adena!
    Neo: comprendo, comprendo pero no me dijeron nada de pagar. ¿Qué tal si me llevo los fragmentos y luego yo…
    Orko pt1: no adenas es no filo. ¡No! Quiero adenas filo es adena.
    Neo: pero que testarudo encima me da la espalda... es solo un primate verde. Ah… otro orco quizás el amigo sea más razonable y lo convenza.
    che orko feo . ¿Podría convencer a su amigo para que me entregue los fragmentos de esa vieja espada?
    Orco Pt2: que... feo ahora dame adenas y tal vez...
    Neo: pero lpm orko de mierd4...
    Orko pt1 : vete de aquí débil y escuálido elfo o me pondré violento.

    Neo comenzó a matar y matar… y matar orcos hasta que encontró los fragmentos.

    Neo tiro unas adenas al piso y digo” ahí tenes tus adenas” (solo tiro 3 adenas)
    Neo: bueno, no estaba en mis planes cargarme a esos orquitos pero hay que reconocer algo. Salve el día jajajaja.

    mas tarde....

    Neo: bueno, acá están los fragmentos que pidieron.
    Thifiel: muy bien comenzare de inmediato a forjar la espada
    Neo: Mmm… ¿y cuanto puede tardar eso?
    Thifiel: pues, dada mi habilidad como herrero no tomara mucho tiempo, vuelve mas tarde.
    Neo: mas tarde ¿no podrías acelerar el trámite? Tengo que llevarle la espada a Kaitar
    Thifiel: en breve la tendré Neo.
    Neo: además, imagínate las ganas de probarla que tengo
    Thifiel: en eso estoy, ten paciencia…
    Neo: si es tan buena como dicen, no va a quedar mal en mi
    Thifiel: espera, espera, trabajo en ello.
    Neo: Me preocupare por llegar hacer uno de los mejores guerreros de Adén. Y también necesitaría una armadura nueva. Esta es incomoda y de principiante creo que podrías…
    Thifiel: ¡OH, dios! ¡Toma la bendita espada y lárgate!

    Y así fue como por fin Neo obtuvo su primer espada…
    Esa noche, en la sombra de la escuela de guerra y su maestro le dijo: “tu desempeño en estos años ha sido excelente. Has progresado mucho, incluso más rápido que otros. Te has graduado de esta escuela.
    Pero seguirás un destino diferente a los otros dado el ultimo acontecimiento ocurrido en las ruinas no me queda mas remedio que enviarte con Virgil.
    Ella te dará una misión que debes cumplir para poder conseguir su reconocimiento...
    tienes un gran potencial no los desaproveches. Puedes retirarte”.

    Neo: si señor.

    Mas tarde, camino al templo

    Neo: no tuve tiempo para tomar mis cosas… y pedirle una armadura nueva a Thifiel guaaaaaaa!!!!... ****** el barco!!! Uff, llegue justo!!!

    El barco ya esta por zarpar.

    Mientras tanto en Dark Elven village

    Guardia Elfo Oscuro: esta la esclava 1980, Señor. Otra vez quiso escapar.
    Señor Elfo Oscuro: hmm, típico. Los humanos tienden a causar problemas.
    Guardia Elfo Oscuro: Intentara escapar de vuelta ¿Qué hago con ella? ¿La ejecuto?
    Señor Elfo Oscuro: Por ahora no. Nos quedan pocos esclavos, así que enciérrala en máxima seguridad.
    Guardia Elfo Oscuro: Entiendo Señor pero si causa más problemas la ejecutare inmediatamente.
    Señor Elfo Oscuro: Humanos ¡no son más que cerdos!
    Guardia Elfo Oscuro: Ya le oíste 1980 ¡andando! Y sin trucos.
    Esclava 1980: Maldición, nunca voy a salir de acá. ¡Que destino mas cruel! Después de tantos años casi ni recuerdo la luz del sol, extraño el campo libre, mi hogar y a Neo… ¿Por qué tuvo que morir? ¿Porque me dejaste sola en este mundo?...



    Capitán del Barco: Pasajeros estamos llegando a Gludin…
    Así fue como neo llego al continente, encontró a Sir Klaus Vasper el cual le dio sus nuevas instrucciones de cómo eran las cosas en el continente, los lugares de entrenamiento, las partes económicas y un misión rescatar a un discípulo de la escuela de magos que fue hace tiempo a Dark Elven Village…
    Neo pensaba "Sir Klaus Vasper… como habla dios casi me mata del aburrimiento… bueno en fin no están difícil la misión es solo rescatar a un discípulo que esta perdido; lo bueno es que me entrego este mapa… ahora me pregunto…"

    Sir Klaus Vasper: Espera Neo ven de nuevo aquí… me eh olvidado decirte algo.
    Neo: jejejeje es cierto como se a quien tengo que encontrar.
    Sir Klaus Vasper: si eso y otra cosa más ve con Aurón el tiene nuevas lecciones para ti… después ve y busca a Arkthat como te eh dicho.
    Neo: si señor y gracias por sus consejos… Uff, mas lecciones aburridas.

    Neo después de aprender sus nuevas habilidades se dirigió a Gludio donde Sir Klaus Vasper digo que era el centro del continente donde todas las razas Iván a abastecerse de cosas para pelear y también ayudar a los Sir de la ciudad a conseguir distintas cosas a cambio de plata; Neo eligió en el mercado una armadura nueva....
    Neo: hola mercante busco armadura brigandine pechera y pantalones.
    Mercante: si tienes plata puedo darte un set brigandine encantado 4 veces lo único que si no tengo guantes y botas Pero este set es igual que un set Chain, por si no sabes ese set es de caballero de 2 profesión.
    Neo: na enserio, tiene esa armadura… Digo set… ¿me lo vendería?
    Mercante: claro esa armadura es la adecuada para alguien distinto como usted joven caballero.
    Neo: bueno no hablemos mas aquí tienes tu dinero.
    Mercante: pensar que eres tan joven y tienes tanto dinero.
    Neo: es parte de un regalo… bueno gracias adiós…

    Neo una vez con su armadura nueva se propone ir a cumplir con su misión ir a buscar a Arthart
    Aburrido por el camino Neo fue matando bicho y noto un cambio muy notable, de a ver luz empezó a estar oscuro y los animales ya no eran criaturas normales eran espectros, zombis y árboles que se movían lentamente pero eran agresivos a simple vista.

    Neo pensaba "juaz hermoso lugar para venir le mandaron al pobre de Arthart."

    Neo estaba muy cerca de Dark Elven Village y tuvo mala suerte por el camino que había elegido Tanto que un pantano que paresia normal casi se transforma en su tumba.
    Apenas entro al pantano encontró una recepción numerosa pero débil de fantasmas y demases... mato fantasmas, arañas gigantes y árboles sin temor alguno y usando todas sus fuerza hasta que empezó a sentir el cansancio… lo pero era que estos enemigos no paraban de aparecer… neo siguió paliando hasta que un de los espectros lo traspaso el brazo… en ese momento se le cayo el escudo y sus fuerzas disminuyeron gradualmente al punto de que los enemigos débiles del principio parecían invencibles...
    Neo seguía paliando con su corazón y su única aliada era la luna que casi no se veía en el cielo por el venir del nuevo amanecer al igual que su fuerza se estaba desvaneciéndose. de la nada alguien lo empieza a ayudar pero sin estar cerca de el si no tirando le unas bendiciones, Neo recupera algo de sus fuerza pero esta gravemente herido; esto lo ayuda a el pero empeora la situación ahora no solo lo atacan a el si no que están atacando a la persona que lo ayudo.

    Neo grita al aire "ven cerca mió paliemos unidos... soy Neo, y tu?"

    Mientras seguía matando sin parar

    Yetita: es buena idea pero casi no tengo poder como para curarte... soy yetita ^^.
    Neo: no importa ven si alguien tiene que morir prefiero ser yo... grrr

    Segunda herida grave que recibe Neo uno de los espectro logra herirlo en su pierna

    Yetita: ¡¡¡Neo!!!

    Neo cae al piso soltando su espada de la solidaridad
    Neo con su último suspiro grita… “¡¡¡Corre… sálvate yo ya no puedo ayudarte… sálvate!!!”

    Casi cuando estaba muriendo de esta misteriosa joven tira unos conjuros muy rápido gritando
    curación de batalla, curación…
    Todos los bichos que estaban alrededor de Neo se fueron directamente así ella....
    Neo inconsciente no puedo hacer nada mas que ver… el cierra sus ojos para no ver así donde esta Yetita…
    De repente unos gritos… duerman… círculo de fuego…
    Neo se reincorpora y levanta tristemente la mira y mira así donde estaba Yetita y ve que esta en el piso y al lado un extraño que decía…

    Extraño: otra vez no llegue a tiempo… ni modo tendré que ir de nuevo a sacarla de Dark Elven Village si no esos elfos la tomaran como esclava.
    Neo: hola, fue mi culpa no quise que muera por mi…
    Extraño: ella no a muerto o acaso nunca has visto la luz… nunca mueres si no lo deseas…
    Neo: que cosas dices como que no mueres ¿acaso estas loco… o se te deritieron los caramelos?...
    Extraño: eh, alto mirad amigo el único modo de morir en este universo es dejarse perecer.
    Si puedes morir pero de un modo leve nunca completo gracias a la magia hay hechizos para revivir gente o para ir de acá para allá y hasta profesiones que ayudan dándote fuerza extra, vida y si mueres en el peor de los casos revivirte…
    Neo: ¿enserió me lo dices?…

    Neo pensaba "Si se le pegotearon los caramelos"

    Extraño: si es verdad… vente vamos a buscarla…

    Neo: bueno vamos para allá, de paso tengo que encontrar a alguien…

    Una vez en camino a la cuidad, Neo y el Extraño fueron amigándose.

    Neo: no quiero ser grosero pero ¿podrías decirme tu nombre y que clase de guerrero eres?
    Extraño: jejeje pensé que nunca me lo preguntarías mi nombre es Arkthart y soy mago no guerrero pero cuando algo me molesto o veo una injusticia juraría que me gustaría ser un caballero y castigarlos con mi espada.
    Neo: jajajaja dios este mundo esta lleno de locos, yo soy un enviado Sir Klaus Vasper…
    Arkthart: jajajaja tu debes de ser alguien muy especial para que te manden a Sir Klaus Vasper.
    Neo: no se pero creo que me gane el cielo aguantándome las locuras de todos ustedes.

    Se rieron juntos… mientras llegaban a Dark Elven Village.
    Una vez que encontraron… no encontraban a Yetita por ningún lado y se pusieron a buscarla…
    Mientras las buscaban se fueron haciendo muy bueno amigos y Neo le contó toda su vida y el por que se había hecho Palus knight para llegar ser un Shillien Knight en un futuro.
    En ese momento Arthart le da un regalo al ver que seguía con la espada de la solidaridad el le entrego un espada de la revolución mucho mas poderoso que esa espada… Neo no sabía como agradecerle.
    Pero Arkthart le dijo…

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  • NEONEMESIS
    started a topic NEO Historias C1 ---> C4+

    NEO Historias C1 ---> C4+

    Para mantener viva la memoria de lo que causa ser Shillien Knight.-


    El comienzo de neonemesis como vio la luna ...

    Infeliz es aquel a quien sus recuerdos infantiles sólo traen miedo y tristeza. Desgraciado aquel que vuelve la mirada hacia horas solitarias en bastos y lúgubres recintos de cortinados marrones y alucinantes hileras de antiguos volúmenes, o hacia pavorosas vigilias a la sombra de árboles Descomunales y grotescos, cargados de enredaderas, que agitan silenciosamente en las alturas sus ramas retorcidas. Tal es lo que los dioses me destinaron... a mí, el aturdido, el frustrado, el estéril, el arruinado; sin embargo, me siento extrañamente satisfecho y me aferro con desesperación a esos recuerdos marchitos cada vez que mi mente amenaza con ir más allá, hacia el otro. No sé dónde nací, salvo que el castillo era infinitamente horrible, lleno de pasadizos oscuros y con altos cielos rasos donde la mirada sólo hallaba telarañas y sombras. Las piedras de los agrietados corredores estaban siempre odiosamente húmedas y por doquier se percibía un olor maldito, como de pilas de cadáveres de generaciones muertas. Jamás había luz, por lo que solía encender velas y quedarme mirándolas fijamente en busca de alivio; tampoco afuera brillaba el sol, ya que esas terribles arboledas se elevaban por encima de la torre más alta. Una sola, una torre negra, sobrepasaba el ramaje y salía al cielo abierto y desconocido, pero estaba casi en ruinas y sólo se podía ascender a ella por un escarpado muro poco menos que imposible de escalar.
    Debo haber vivido años en ese lugar, pero no puedo medir el tiempo. Seres vivos debieron haber atendido a mis necesidades; sin embargo, no puedo rememorar a persona alguna excepto yo mismo, ni ninguna cosa viviente salvo ratas, murciélagos y arañas, silenciosos todos. Supongo que, quienquiera que me haya cuidado, debió haber sido asombrosamente viejo, puesto que mi primera representación mental de una persona viva fue la de algo semejante a mí, pero retorcido, marchito y deteriorado como el castillo. Para mí no tenían nada de grotescos los huesos y los esqueletos esparcidos por las criptas de piedra cavadas en las profundidades de los cimientos. En mi fantasía asociaba estas cosas con los hechos cotidianos y los hallaba más reales que las figuras en colores de seres vivos que veía en muchos libros mohosos. En esos libros aprendí todo lo que sé. Maestro alguno me urgió o me guió, y no recuerdo haber escuchado en todos esos años voces humanas..., ni siquiera la mía; ya que, si bien había leído acerca de la palabra hablada nunca se me ocurrió hablar en voz alta. Mi aspecto era asimismo una cuestión ajena a mi mente, ya que no había espejos en el castillo y me limitaba, por instinto, a verme como un semejante de las figuras juveniles que veía dibujadas o pintadas en los libros. Tenía conciencia de la juventud a causa de lo poco que recordaba.
    Afuera, tendido en el pútrido foso, bajo los árboles tenebrosos y mudos, solía pasarme horas enteras soñando lo que había leído en los libros; añoraba verme entre gentes alegres, en el mundo soleado allende de la floresta interminable. Una vez traté de escapar del bosque, pero a medida que me alejaba del castillo las sombras se hacían más densas y el aire más impregnado de crecientes temores, de modo que eché a correr frenéticamente por el camino andado, no fuera a extraviarme en un laberinto de lúgubre silencio.
    Y así, a través de crepúsculos sin fin, soñaba y esperaba, aún cuando no supiera qué. Hasta que en mi negra soledad, el deseo de luz se hizo tan frenético que ya no pude permanecer inactivo y mis manos suplicantes se elevaron hacia esa única torre en ruinas que por encima de la arboleda se hundía en el cielo exterior e ignoto. Y por fin resolví escalar la torre, aunque me cayera; ya que mejor era vislumbrar un instante el cielo y ver aparecer la sublime luz de la luna, que vivir sin haber contemplado jamás la libertad.
    A la húmeda luz crepuscular subí los vetustos peldaños de piedra hasta llegar al nivel donde se interrumpían, y de allí en adelante, trepando por pequeñas entrantes donde apenas cabía un pie, seguí mi peligrosa ascensión. Horrendo y pavoroso era aquel cilindro rocoso, inerte y sin peldaños; negro, ruinoso y solitario, siniestro con su mudo aleteo de espantados murciélagos. Pero más horrenda aún era la lentitud de mi avance, ya que por más que trepase, las tinieblas que me envolvían no se disipaban y un frío nuevo, como de moho venerable y embrujado, me invadió. Tiritando de frío me preguntaba por qué no llegaba a la claridad, y, de haberme atrevido, habría mirado hacia abajo. Se me antojó que la noche había caído de pronto sobre mí y en vano tanteé con la mano libre en busca del antepecho de alguna ventana por la cual espiar hacia afuera y arriba y calcular a qué altura me encontraba.
    De pronto, al cabo de una interminable y espantosa ascensión a ciegas por aquel precipicio cóncavo y desesperado, sentí que la cabeza tocaba algo sólido; supe entonces que debía haber ganado la terraza o, cuando menos, alguna clase de piso. Alcé la mano libre y, en la oscuridad, palpé un obstáculo, descubriendo que era de piedra e inamovible. Luego vino un mortal rodeo a la torre, aferrándome de cualquier soporte que su viscosa pared pudiera ofrecer; hasta que finalmente mi mano, tanteando siempre, halló un punto donde la valla cedía y reanudé la marcha hacia arriba, empujando la losa o puerta con la cabeza, ya que utilizaba ambas manos en mi cauteloso avance. Arriba no apareció luz alguna y, a medida que mis manos iban más y más alto, supe que por el momento mi ascensión había terminado, ya que la puerta daba a una abertura que conducía a una superficie plana de piedra, de mayor circunferencia que la torre inferior, sin duda el piso de alguna elevada y espaciosa cámara de observación. Me deslicé sigilosamente por el recinto tratando que la pesada losa no volviera a su lugar, pero fracasé en mi intento. Mientras yacía exhausto sobre el piso de piedra, oí el alucinante eco de su caída, pero con todo tuve la esperanza de volver a levantarla cuando fuese necesario.
    Creyéndome ya a una altura prodigiosa, muy por encima de las odiadas ramas del bosque, me incorporé fatigosamente y tanteé la pared en busca de alguna ventana que me permitiese mirar por vez primera el cielo y esa luna y esas estrellas sobre las que había leído. Pero ambas manos me decepcionaron, ya que todo cuanto hallé fueron amplias estanterías de mármol cubiertas de aborrecibles cajas oblongas de inquietante dimensión. Más reflexionaba y más me preguntaba qué extraños secretos podía albergar aquel alto recinto construido a tan inmensa distancia del castillo subyacente. De pronto mis manos tropezaron inesperadamente con el marco de una puerta, del cual colgaba una plancha de piedra de superficie rugosa a causa de las extrañas incisiones que la cubrían. La puerta estaba cerrada, pero haciendo un supremo esfuerzo superé todos los obstáculos y la abrí hacia adentro. Hecho esto, me invadió el éxtasis más puro jamás conocido; a través de una ornamentada verja de hierro, y en el extremo de una corta escalinata de piedra que ascendía desde la puerta recién descubierta, brillando plácidamente en todo su esplendor estaba la luna llena, a la que nunca había visto antes, salvo en sueños y en vagas visiones que no me atrevía a llamar recuerdos.
    Seguro ahora de que había alcanzado la cima del castillo, subí rápidamente los pocos peldaños que me separaban de la verja; pero en eso una nube tapó la luna haciéndome tropezar, y en la oscuridad tuve que avanzar con mayor lentitud. Estaba todavía muy oscuro cuando llegué a la verja, que hallé abierta tras un cuidadoso examen pero que no quise trasponer por temor a precipitarme desde la increíble altura que había alcanzado. Luego volvió a salir la luna.
    De todos los impactos imaginables, ninguno tan demoníaco como el de lo insondable y grotescamente inconcebible. Nada de lo soportado antes podía compararse al terror de lo que ahora estaba viendo; de las extraordinarias maravillas que el espectáculo implicaba. El panorama en sí era tan simple como asombroso, ya que consistía meramente en esto: en lugar de una impresionante perspectiva de copas de árboles vistas desde una altura imponente, se extendía a mi alrededor, al mismo nivel de la verja, nada menos que la tierra firme, separada en compartimentos diversos por medio de lajas de mármol y columnas, y sombreada por una antigua iglesia de piedra cuyo devastado capitel brillaba fantasmagóricamente a la luz de la luna.
    Medio inconsciente, abrí la verja y avancé bamboleándome por la senda de grava blanca que se extendía en dos direcciones. Por aturdida y caótica que estuviera mi mente, persistía en ella ese frenético anhelo de luz; ni siquiera el pasmoso descubrimiento de momentos antes podía detenerme. No sabía, ni me importaba, si mi experiencia era locura, enajenación o magia, pero estaba resuelto a ir en pos de luminosidad y alegría a toda costa. No sabía quién o qué era yo, ni cuáles podían ser mi ámbito y mis circunstancias; sin embargo, a medida que proseguía mi tambaleante marcha, se insinuaba en mí una especie de tímido recuerdo latente que hacía mi avance no del todo fortuito, sin rumbo fijo por campo abierto; unas veces sin perder de vista el camino, otras abandonándolo para internarme, lleno de curiosidad, por praderas en las que sólo alguna ruina ocasional revelaba la presencia, en tiempos remotos, de una senda olvidada. En un momento dado tuve que cruzar a nado un rápido río cuyos restos de mampostería agrietada y mohosa hablaban de un puente mucho tiempo atrás desaparecido. Habían transcurrido más de dos horas cuando llegué a lo que aparentemente era mi meta: un venerable castillo cubierto de hiedras, enclavado en un gran parque de espesa arboleda, de alucinante familiaridad para mí, y sin embargo lleno de intrigantes novedades.
    Vi que el foso había sido rellenado y que varias de las torres que yo bien conocía estaban demolidas, al mismo tiempo que se erguían nuevas alas que confundían al espectador.
    Pero lo que observé con el máximo interés y deleite fueron las ventanas abiertas, inundadas de esplendorosa claridad y que enviaban al exterior ecos de la más alegre de las francachelas. Adelantándome hacia una de ellas, miré al interior y vi un grupo de personas extrañamente vestidas, que departían entre sí con gran jarana. Como jamás había oído una voz, apenas sí podía adivinar vagamente lo que decían. Algunas caras tenían expresiones que despertaban en mí remotísimos recuerdos; otras me eran absolutamente ajenas.

    Salté por la ventana y me introduje en la habitación, brillantemente iluminada, a la vez que mi mente saltaba del único instante de esperanza al más negro de los desalientos. La pesadilla no tardó en venir, ya que, no bien entré, se produjo una de las más aterradoras reacciones que hubiera podido concebir. No había terminado de cruzar el umbral cuando cundió entre todos los presentes un inesperado y súbito pavor, de horrible intensidad, que distorsionaba los rostros y arrancaba de todas las gargantas los chillidos más espantosos. El desbande fue general, y en medio del griterío y del pánico varios sufrieron desmayos, siendo arrastrados por los que huían enloquecidos. Muchos se taparon los ojos con las manos y corrían a ciegas llevándose todo por delante, derribando todo delante de ellos y dándose contra las paredes en su desesperado intento de ganar alguna de las 2 salidas.
    Solo y aturdido en el brillante recinto, escuchando los ecos cada vez más apagados de aquellos espeluznantes gritos, comencé a temblar pensando qué podía ser aquello que me acechaba sin que yo lo viera. A primera vista el lugar parecía vacío, pero cuando me dirigí a una de las alcobas creí detectar una presencia... un amago de movimiento del otro lado del arco dorado que conducía a otra habitación, similar a la primera. A medida que me aproximaba a la arcada comencé a percibir la presencia con más nitidez; y luego, con el primero y último sonido que jamás emití -un aullido horrendo que me repugnó casi tanto como su morbosa causa-, contemplé en toda su horrible intensidad el inconcebible, indescriptible, inenarrable monstruo que, por obra de su mera aparición, había convertido una alegre reunión en una horda de delirantes fugitivos. No puedo siquiera decir aproximadamente a qué se parecía, pues era un compuesto de todo lo que es impuro, pavoroso, indeseado, anormal y detestable. Era una fantasmagórica sombra de podredumbre, decrepitud y desolación; la pútrida y viscosa imagen de lo dañino; la atroz desnudez de algo que la tierra misericordiosa debería ocultar por siempre jamás. Dios sabe que no era de este mundo -o al menos había dejado de serlo-, y, sin embargo, con enorme horror de mi parte, pude ver en sus rasgos carcomidos, con huesos que se entreveían, una repulsiva y lejana reminiscencia de formas; y en sus enmohecidas y destrozadas ropas, una indecible cualidad que me estremecía más aún.
    Estaba casi paralizado, pero no tanto como para no hacer un débil esfuerzo hacia la salvación: un tropezón hacia atrás que no pudo romper el hechizo en que me tenía apresado el monstruo sin voz y sin nombre.
    Finalmente pude salir del castillo otra vez la calidez de la luna lo volvió a tocar con un manto de poder… que le dio las fuerza para correr hacia delante… corrí sin sentido ni noción hasta que perdí el conocimiento...
Working...
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